Equidad algorítmica

Ética y gobernanza
Aprendizaje automático
Conjunto de principios, métricas y métodos para evaluar si un sistema de IA produce decisiones injustamente desfavorables para determinados grupos.
Fecha de última modificación

19 de septiembre de 2026

borrador concepto actualizada 19 sep 2026

Sinónimos: Fairness algorítmica · Algorithmic fairness · Fairness

Definición ampliada

La equidad algorítmica (fairness algorítmica) reúne los principios, métricas y métodos para evaluar si un sistema de IA produce decisiones injustamente desfavorables para determinados grupos. No se limita a comprobar la precisión global de un modelo: analiza cómo se distribuyen sus errores entre grupos definidos por sexo, edad, origen étnico, nivel socioeconómico, territorio u otras variables socialmente relevantes.

Tres nociones estructuran el campo. La paridad demográfica exige que la proporción de decisiones positivas sea similar entre grupos. La igualdad de oportunidad exige que, entre quienes realmente deberían recibir una decisión positiva, el sistema los identifique con una sensibilidad —tasa de verdaderos positivos— comparable en todos los grupos [1]. Las variables proxy son variables aparentemente neutras que actúan como sustitutos indirectos de características sensibles: el código postal puede capturar segregación territorial, y el gasto sanitario previo puede reflejar acceso diferencial en lugar de necesidad real [2].

Contexto histórico

La preocupación por la discriminación estadística en decisiones automatizadas es anterior a la IA, pero se formalizó técnicamente con la expansión del aprendizaje automático en decisiones de alto impacto. En 2016, Hardt, Price y Srebro propusieron formalmente la igualdad de oportunidad y la paridad de tasas de error (equalized odds) como alternativa a medir solo la proporción de seleccionados por grupo [1]. La literatura posterior mostró que eliminar variables sensibles directas no basta si el modelo retiene variables correlacionadas que las reconstruyen indirectamente.

Importancia actual

A fecha de septiembre de 2026, un modelo puede tener alta precisión global y fallar sistemáticamente en un subgrupo. En sanidad esto es especialmente crítico: un algoritmo de cribado puede detectar mejor la enfermedad en un sexo que en otro, o un sistema de priorización puede infraestimar la necesidad de pacientes con menor utilización histórica de recursos. La elección de la métrica no es neutra: cada una responde a una pregunta distinta y puede entrar en conflicto con las demás cuando los grupos difieren en prevalencia o en condiciones de acceso.

Aplicaciones

Generales

  • Auditar sistemas de selección de personal comprobando si, entre los candidatos cualificados, todos los grupos tienen la misma probabilidad de ser seleccionados.
  • Exigir que la evaluación de un modelo reporte métricas de error desagregadas por grupo, no solo un valor agregado.

Sanitarias

  • En un modelo de riesgo cardiovascular, estratificar sensibilidad, especificidad y calibración por sexo, edad y nivel socioeconómico en lugar de reportar solo el AUC global.
  • En programas de gestión de crónicos, revisar si el gasto sanitario histórico como predictor infraestima la necesidad de pacientes que han usado menos recursos por barreras de acceso, perpetuando la inequidad bajo apariencia de objetividad.

Limitaciones

  • No existe una definición universal de equidad: las métricas son matemáticamente incompatibles entre sí cuando la prevalencia difiere entre grupos, de modo que satisfacer una puede impedir satisfacer otra.
  • La igualdad de oportunidad requiere una etiqueta verdadera fiable, que en salud puede estar sesgada por infradiagnóstico o acceso desigual a pruebas.
  • Eliminar variables proxy no siempre es correcto: en algunos contextos, variables territoriales son necesarias para corregir inequidades, no para perpetuarlas.

Ejemplos

Un algoritmo de triaje deriva al 10 % de pacientes de una zona acomodada y al 4 % de una zona vulnerable: la paridad demográfica señala la diferencia, pero la igualdad de oportunidad exige además saber si, entre quienes tenían patología relevante, ambos grupos fueron detectados con la misma sensibilidad. Un modelo clínico que mejora su rendimiento al incluir el número de historia clínica como variable es una señal probable de memorización o fuga de datos, no de razonamiento clínico válido, y debe auditarse antes de desplegarse.

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Referencias

1.
Hardt M, Price E, Srebro N. Equality of Opportunity in Supervised Learning. Advances in Neural Information Processing Systems. 2016;29. https://arxiv.org/abs/1610.02413
2.
Obermeyer Z, Powers B, Vogeli C, Mullainathan S. Dissecting racial bias in an algorithm used to manage the health of populations. Science. 2019;366(6464):447-453. doi: 10.1126/science.aax2342
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